buscar
Espanol flagIngles flag






Tiempo estimado de lectura 3:21 min. rellotge


A qué temperatura se deben congelar los alimentos frescos y cocinados caseros

La congelación casera es mucho más que abrir el congelador e introducir alimentos de cualquier forma, sin controlar la temperatura y el envase, los dos factores más importantes para realizarla correctamente y por tanto con buenos resultados.

Para los que viven en el campo, cerca de un puerto de mar o en las afueras de las grandes ciudades y congelan en gran cantidad productos frescos del mar, productos cárnicos y matanza, o productos de huerta, también es especialmente importante conocer la capacidad útil de su congelador así como su poder o capacidad de congelación.

La capacidad útil de un congelador nos indica los kilos que se pueden almacenar en él y hay que tener presente que por cada 100 litros de congelador se pueden almacenar 35 kilos de alimentos, o lo que es lo mismo, 35 kilos de alimentos congelados ocupan unos 100 litros de capacidad de congelador, dependiendo también de la manera en que estén envasados. Así que un congelador de 300 litros, por ejemplo, puede congelar y almacenar 105 kilos, ésta es su capacidad útil.

La cantidad de productos frescos que pueden congelarse rápidamente, de 1 vez, y cada 24 horas es lo que se llama poder o capacidad de congelación. Este poder solía estar, hace unos años, entre los 5 o 7 kilos de alimentos cada 24 horas por cada 100 litros de capacidad del congelador, aproximadamente la décima parte de la capacidad de almacenamiento total del congelador.
En la actualidad las técnicas sobre el frío están tan avanzadas que este poder de congelación ha aumentado hasta un 15% de la capacidad útil del aparato, es decir hasta 15 kilos por cada 100 litros. Es decir que si tiene, como en el caso anterior, una capacidad útil de 300 litros, podremos congelar de golpe o en una sola vez 45 kilos de alimentos frescos.

Si congelamos de una sola vez más cantidad de la recomendada, el frío se repartirá de manera desigual y no llegará con la suficiente rapidez al “corazón” de un paquete grande de carne, por ejemplo, los de mayor densidad.

Si tenemos la precaución de enfriar previamente el alimento o el plato cocinado en la nevera, antes de introducirlo en el congelador, conseguiremos que su congelación posterior sea más rápida al haber bajado al máximo su temperatura inicial, aunque esto no es siempre posible por falta de espacio.

La mayoría de las personas congela a la temperatura a la que tienen programado su congelador, 18º bajo cero, que muchas veces coincide con la que les puso el técnico al comprar el aparato hace años.
Esta temperatura, como ya hemos visto en otros posts, es la ideal para conservar alimentos ya congelados, pero no es la adecuada para congelar alimentos frescos, aunque sea la que más se usa.

Los detractores de la congelación, que no la realizan correctamente en la mayoría de las casos por falta de información, comprueban, al descongelar sus alimentos que han soltado demasiados líquidos, ya sean carnes, aves, pescados… y al cocinarlos y consumirlos después notan que han perdido sabor o han cambiado de textura, y como estos resultados no les gustan, afirman rotundamente y con mucha cara de asco que “los congelados no les gustan”.

Si congelan sus alimentos frescos o cocinados a la temperatura adecuada, la máxima de su aparato siempre que éste tenga 4 estrellas y hayan pulsado el botón de congelación rápida por lo menos 12 horas antes, los resultados les sorprenderán. Estos verdaderos congeladores domésticos por ley deben bajar a 24º bajo cero, (6º bajo cero por cada estrella), y activando la congelación rápida pueden adquirir los 28 y 30º bajo cero.
Una vez que todos los alimentos están duros como piedras se despulsa este botón, y el congelador se puede bajar a los 18º bajo cero necesarios para la conservación óptima de estos productos, o mantenerlo a 23º o 24º bajo cero ya que realmente el gasto energético de un congelador, si solo se abre cuando se necesita, es realmente muy bajo y los alimentos se conservan mucho mejor cuanto mayor es el frío, los pescados azules por ejemplo o ciertos platos cocinados en casa. Un exceso de frío nunca perjudica.

Está demostrado científicamente que la congelación correcta es el mejor sistema de conservación de los alimentos y el que mantiene todo su valor nutritivo. Es un procedimiento relativamente sencillo y el menos artificial ya que no altera sus condiciones naturales. Con ella se detiene toda la actividad bacteriológica y enzimática que son las que destruyen a los alimentos.

Los aparatos modernos de primera línea llevan unos termómetros visibles en el exterior de sus puertas, pero si los vuestros no los tienen, adquirir un termómetro de congelación, con un precio muy asequible, con el que siempre sabréis a qué temperaturas están trabajando vuestros aparatos.

- [Fuente Original]

Proponer tu RSS para Últimas Noticias








...por Redacción


Patrocinador







Otros Reportajes:


Los más comentados:




Publicidad




Patrocinador




Publicidad



En colaboración:
Fox   National Geographic Channel   Feelnoise   Foxlife   Guinness World Records   Phaidon   Blume   Editorial Planeta

| PortalMundos.com Internacional |
fltx Europa: España fltx América del Norte: México, US en español fltx América Central: Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana fltx América del Sur: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela

PortalMundos Factory, S.L. | 2000 - 2014 | Hosting Profesional por :: isyourhost.com ::


Todo el contenido publicado en MundoNutrición deberá ser interpretado con fines educativos y no pretende sustituir o reemplazar una evaluación, diagnóstico, tratamiento, consulta o consejos establecidos por su médico o profesional de la salud, ni la visita periódica al mismo.